Con el pasar de los años he aprendido que cuando siento que el mundo se me viene encima y que esa lluvia de problemas se avecina, huir ya no me sirve de nada, es dificil de comprenderlo de un día para otro, pero es parte de un proceso misterioso para superar la adversidad, y aunque me llegue esa frase de "hay que darle tiempo al tiempo", admito que es la clave para lograr cada objetivo propuesto.
Y es que no solo se trata de tener paciencia, sino de sentir que todo esta a tu favor, que el miedo solo esta en la mente de cada uno que busca pretextos tontos para no afrontar la realidad, que si bien no es color de rosa, a más colores el camino se hace mejor, poco a poco ese desasosiego se arrepiente de confabularse con la incertidumbre del mañana. Ahora comprendo que vivir etapas nos ayuda a conocernos a nosotros mismos, le sacas provecho al "tiempo", ya sea lo vivido o lo que se vendra, el tiempo nunca nos abandona, él es justo, transparente y muy sabio, y lo más curioso es que no se pierde de nada.
Si de comenzar un nuevo día se trata, no me canso de disfrutar el simple hecho de mirar el cielo, que importa si esta nublado, mirar a través de la neblina puede ser un arte a veces, si el tráfico de la ciudad me atrapa nuevamente, al menos ya estoy en camino de algo y eso siempre será motivo para continuar esa alianza inevitable con mi aliado secreto.
Lección Aprendida: El tiempo, el mejor aliado, simplemente nunca te abandona :)